Ópera de Tenerife presenta una producción propia de El castillo de Barbazul, de Béla Bartók. Esta versión sigue la estructura musical original, pero propone un paso más, una lectura actual y visceral. La historia se convierte en una exploración de la memoria, del cuerpo, el trauma, el deseo, la identidad y la opresión interna. Abandona la estética medieval o fantástica y la trasladaremos a un espacio abstracto y deshumanizado, que representaría la mente de Barbazul. La acción de los personajes será cruda, física y despiadada, con un Barbazul desgarrado entre la necesidad de ser amado y el terror de ser descubierto.
Barbazul es una mujer atrapada en un cuerpo de hombre. Ha construido su mundo para esconder su verdad y silenciar su identidad. Esta dramaturgia es el tránsito hacia la mujer que siempre ha deseado ser. Judit es la última en atreverse a entrar. Su amor, sin embargo, resulta tan voraz como su curiosidad: quiere entenderla, pero también poseerla. Esta ópera no es un juego de poder, sino una historia de amor desgarrada, donde cada puerta que se abre es una herida, y cada herida, una etapa del camino hacia la libertad. El lenguaje visual es extremo, combinando lo hiperrealista con lo simbólico: cuerpos desnudos, sangre, sudor, dolor físico. No hay escapatoria.
Ficha artística
Dirección musical: Jordi Francés.
Dirección de escena y diseño de vídeo: Pedro Chamizo.
Diseño escenografía: Víctor Longás.
Diseño iluminación: Pedro Chamizo y Víctor Longás.
Diseño de vestuario: Pier Paolo Alvaro y Roger Portal.
Adaptación del texto en música: Carlos Imaz.
Producción: Auditorio de Tenerife.
Elenco
Judit: Deirdre Angenent, mezzosoprano.
Barbazul: José Antonio López, barítono.
Narradora: Celeste González, actriz.
Más información: www.auditoriodetenerife.com/es/evento/el-castillo-de-barbazul